El joven estudiante Don Juan Olivert Serra, cuando inició sus estudios de ingeniería industrial en la "Escuela Elemental de Artes e Industrias de Barcelona", para costearse económicamente sus estudios, trabajaba empleado en la fábrica de lejía de los Srs. Jové y Blanc, industria que estaba ubicada en la Plaza de las Beatas, números 3 y 4 de Barcelona. El Domingo, día 24 de Diciembre de 1905, en la página 4 del diario "La Vanguardia" de Barcelona, se publicó la lista de todos los hombres y mujeres que habían sido agraciados con el premio mayor de 6.000.000 de pesetas, del billete número 32.865, y del cuarto premio de 1.000.000 de pesetas del sorteo del "Gordo de la Lotería de la Casa de la Moneda", habiendo sido agraciado Don Juan Olivert Serra, juntamente con otros dependientes, empleados, directivos y los propietarios de esta fábrica. Había llegado el momento tan ansiado por el joven estudiante Don Juan Olivert Serra, poder invertir dinero esclusivamente suyo, sin necesidad de tocar ni una sola peseta de su herencia familiar, que parte de esta, estaba utilizando para pagar los gastos de la Carrera de Ingeniero Industrial y la manutención en el Colegio Mayor Residencial, para diseñar, construir y hacer volar su máquina voladora que en principio le puso de nombre "Aeroplano Olivert". Y para que sus parientes y amistades valencianas de Cullera, Valencia, Paterna y Picassent, estuvieran al corriente de lo que iba a construir en Barcelona, además del correo ordinario que mantenía con ellos y ellas, también invirtió unos dineros suyos, en noticias que publicaba en el diario "La Vanguardia", diario que también mantenía edición con otros diarios valencianos, así de este modo moderno de publicidad y contacto, se aseguró, unos entusiastas seguidores valencianos y catalanes, que como Él, se dedicaron a la inventiva y construcción de máquinas voladoras, con sus parientes y amistades de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Valencia, así como con las experiencias demostradas en el diseño y construcción de aviones aeroplanos biplanos por su profesor de ingeniería industrial, Don Gaspar Brunet Viadera, de la Escuela Elemental de Artes e Industrias de Barcelona. El valenciano Don Juan Olivert Serra, natural del Municipio de Cullera (Valencia), fue el primer piloto español en levantar del suelo una máquina voladora más pesada que el aire, hechos históricos acontecidos en los inicios de la aviación en España, concretamente en Paterna (Valencia), el día 5 de Septiembre de 1909, con su "Aeroplano Olivert", avión que estaba provisto de un motor Anzani de 25 CV y una hélice, elementos mecánicos fundamentales que obtuvo en alquiler del Ayuntamiento de Valencia, por ostentar el cargo público de Vice-Presidente de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Valencia. Este cargo público de Vice-Presidente de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Valencia, lo obtuvo el año 1908, por las gestiones que realizó a su favor el escultor Don Ricardo Causarás Casaña, miembro asociado y co-fundador con otros muchos artistas pintores y escultores valencianos del Organismo Oficial del Círculo de Bellas Artes de Valencia, pero también, por ser el esposo, de una parienta suya, Doña Antonia Tarazona Serra, residente en Valencia y Paterna desde su niñez, en los Palacios de los Marqueses de Dos Agüas de Valencia. Mujer muy bien relacionada con lo más granado de la intelectualidad civil, política, militar y eclesiastica, debido a sus relaciones personales desde siempre con los Marqueses de Dos Agüas, que a su vez, también estos, mantenian amistad con el monarquico Capitán de Ingenieros Militares del Ejército de Tierra, Don Alfredo Kindelán Duany. Don Alfredo Kindelán Duany, entre los años de 1905 a 1909, fue designado por el Servicio de Aeroestación Militar del Ejército de Tierra que estaba situado en Guadalajara, para colaborar técnicamente con el financiero Don Luís Causarás (Jaunzarás) Andréu y con su hijo el escultor Don Ricardo Causarás Casaña, constructores del avión de alto secreto militar, Aeroplano-Monoplano "Causarás". Uno de los cometidos importantes designados al Capitán Kindelán por el Servicio de Aeroestación Militar del Ejército de Tierra, fue solicitar al Ayuntamiento de Valencia, la compra de un motor marca "Anzani" de 25 CV de potencia, para colocarlo en el avión de alto secreto militar Aeroplano-Monoplano "Causarás", avión que sería presentado oficialmente ante el público español e internacional que visitara Valencia con motivo de la inauguración de la "Exposición Regional Valenciana y Nacional" de 1909 a 1910.
El joven estudiante de ingeniería industrial Don Juan Olivert Serra, que ya ostentaba el cargo de Vice-Presidente de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Vallencia, organismo oficial que juntamente con el Ateneo Mercantil de Valencia, organizaron la "Exposición Regional Valenciana y Nacional" de 1909 a 1910, presentó su avión aeroplano-biplano de nombre Aeroplano "Olivert", ante Su Majestad el Rey Alfonso XIII, y entre estos aeroplanos monoplanos y biplanos, destacaba el único avión de ala delta de España, el Aeroplano-Monoplano "Causarás", prototipo grande sin motor, del escultor Don Ricardo Causarás Casaña, Vice-Secretario de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Valencia, y ambos aviones, fueron vistos y admirados por los cientos de artistas pintores y escultores, e intelectuales de diversas profesiones y los miles de valencianos y valencianas que asistieron a esta importante exposición regional y nacional.
Unos meses después del magno acontecimiento de hacer volar su avión el Aeroplano "Olivert", por problemas corporativos con los miembros de la Sección de Aviación del Círculo de Bellas Artes de Valencia, tuvo que dimitir del cargo de Vice-Presidente que ostentaba, y esta dimisión, le produjo un disgusto que su salud corporal se resintió por depresión, y muy a pesar suyo, tuvo que dejar a medias los estudios de ingeniería industrial que estaba realizando en Barcelona, así como también, su gran ilusión con el clan familiar de los Causarás-Serra-Tarazona, que se estaban dedicando a desarrollar inventos y construcciones en edificaciones y naves industriales y en las nuevas tecnologías aeronáuticas. Se deshizo la sociedad familiar de construcciones aeronáuticas, y nunca más, ni el Maestro de Obras de Arquitectura, Don Luís Causarás (Jaunzarás) Andréu, ni su hijo, el escultor Don Ricardo Causarás Casaña, ni su pariente el hacendado terrateniente y joven piloto de aviación Don Juan Olivert Serra, invirtieron ni una peseta de más para volver ha construir máquinas voladoras. |